Se ha avanzado mucho y se han hecho muchas investigaciones en el campo de la neurociencia y neuroimagen. Estas ciencias estudian las modificaciones en la anatomía y la fisiología del cerebro en vivo.
Cualquier actividad que l@s niñ@s realizan, modifica su cerebro y debido a esto, cualquier experiencia mental atañe a este órgano y sus funciones (inteligencia, afectividad, emociones, sociabilidad…)
Estas ciencias nos demuestran que, experiencias positivas, favorables, que el niño vive con bienestar y sensación de seguridad mejoran el cerebro en el sentido de mejorar las sinapsis y por tanto, la red neuronal. Y por el contrario, las experiencias desagradables para l@s niñ@s producen el efecto contrario.