Asociación de Madres y Padres de Día de Castilla y León

BLW… ¿Por qué?

La primera vez que oí hablar del BLW pensé… uff qué pereza, ¿cuánto va a ensuciar esto?… y ¡qué miedo! Si se atragantan

Llevo 5 años haciéndolo en mi casita como Madre de día en coordinación con las familias y cada vez estoy más convencida de que este método funciona.

Es una maravilla verles comer de forma autónoma desde tan pequeñitos y además todo tipo de alimentos.

Por si todavía no sabes lo que significa BLW te lo explico: son las siglas de (Baby-Led Weaning ) que significa Alimentación Complementaria Autorregulada y que resumido simplemente quiere decir que cuando el bebé esté preparado para empezar a comer alimentos, dejaremos que coma solo, y la cantidad que pueda y quiera llevarse a la boca.

¿Cómo hacemos esto? lo primero de todo es cambiar la mirada hacia la alimentación, ya que por lo general seguimos las indicaciones que nos da un pediatra, las abuelas, los anuncios de la tele… o hacemos “lo que se ha hecho toda la vida”.

La premisa más importante que yo he aprendido es la de “no obligar nunca al bebé a comer”. Y es que, si lo analizas, tiene todo el sentido del mundo. Te pongo un ejemplo muy visual: ¿te gustaría que te dieran de comer algo a la boca que no sabes ni siquiera lo que es, cuando no tienes nada de hambre? ¿y si encima te intentan engañar haciendo que abras la boca y te lo meten a traición?

Y es que a veces tenemos que empatizar un poco y ponernos en su piel.

Pensamos que necesitan comerse todo lo que nosotros creemos que tienen que comer, pero… ¿de dónde sacamos realmente esas cantidades?

Una papilla de frutas de compra puede llegar a contener hasta cinco piezas de fruta, una cantidad exagerada si encima pretendemos que se la terminen. Sin embargo, con este método verás que al principio puede que no llegue ni siquiera a comerse ni un gajo completo.

La propuesta es que desde que el bebé esté preparado (no antes de los 6 meses y cuando cumpla ciertos requisitos) se le ofrezcan los alimentos siempre sólidos y de uno en uno en un formato adecuado para que su manita lo pueda agarrar (tipo finger, bolita, hamburguesa…).

De esta forma aprenden a coger por sí mismos los alimentos. Los observan, los huelen, los manipulan, prueban los distintos sabores y texturas… es decir que ponen a trabajar sus 5 sentidos durante el tiempo que están comiendo. También trabajan la autonomía, motricidad, coordinación, musculatura de la boca… Y lo más importante: comen únicamente la cantidad que necesitan, y eso precisamente es autorregularse.

Además, la OMS recomienda la “lactancia exclusiva hasta los 6 meses, y que no se abandone hasta los dos años o más” es decir que no nos tenemos que agobiar si no come algunos alimentos, ya que durante este tiempo es solo un complemento.

¿Y qué pasa si a los 9 meses todavía no ha probado nada? Pues eso mismo, nada, no pasa nada, su alimento es la leche (materna o de fórmula). Si se lo hemos ofrecido según las pautas que nos den, y ha jugado con ello, pero no se ha llevado nada a la boca es que no estaba preparado.

Otras dos grandes preguntas que generan miedo y preocupación con este método son:

¿No se manchará mucho si come con las manos? ¿Y no se atragantará si le doy trozos?

El atragantamiento es casi imposible si se les ofrece los alimentos de forma adecuada. Esto es así porque los bebés tienen el “sensor de atragantamiento” (lo que hace que nos provoque la arcada) justo en la punta de la lengua. Así si algún alimento se les va hacia atrás, aunque sea solo un poco, ellos mismos van a expulsarlo como acto reflejo.

No obstante, yo siempre digo que, si hay algún alimento con el que no nos sentimos seguros, no hay prisa. Podemos esperar a sentirnos más cómodos o a que aprenda manejar la cuchara e introducirlo como triturado. Siempre hay otras opciones.

También digo que no está de más hacer un curso de primeros auxilios pediátricos ya que puede ocurrir que se meta a la boca algo que no habíamos preparado o que ocurra otro tipo de accidente.

Y lo de mancharse… pues sí, al principio se ensucian mucho la ropa, la cara, el pelo… y por supuesto las manos, pero…. ¿qué más da? todo se limpia y se lava.

En resumen: “Teniendo claro que el adulto solo interviene en la alimentación para preparar los alimentos y ofrecerlos… y que solo necesitamos un poquito de paciencia y cambiar nuestra mirada… ¡ya podemos empezar!”.

Jessica Cano

Madre de Día en COQUITOS (León)

Comparte el post

Share on facebook
Share on email